Castillitos en el Aire - Canción-Zambra - Carmen Florido
Cuando Carmen Florido volvió a la capital Azteca en 1973, grabó el elepé “Aires Andaluces”, con la guitarra de David Moreno. Entre los muchos temas grabados sobresale “Castillitos en el Aire”, de Quintero, León y Quiroga. Esta copla cuenta lo fácil que es hacer castillos en el aire, sobre todo en lo referente a las cosas del querer.
Castillitos en el aire
Me lo pintaste de ensueño
con torres de lunas en la madrugá,
y yo que estaba sin dueño,
le entregué los rumbos de mi voluntad.
Fui la yedra en tu muralla
y la rosa en tus espinas,
la arenita de tu playa
y la sal de tu salina.
En tus ojos me perdí
al momento en que te vi.
Castillitos, castillitos que en el viento,
con suspiros levanté,
torreón de juramento.
De tu orvío y mi querer.
¡Ay, mira, mira que mira!
Castillitos en el aire,
sabiendo que son mentira,
casi to el mundo lo hace.
Nuestro barquito de ensueño,
a pique se vino sin saber por qué,
y no valía el oro en paño,
pa salvar la vía de nuestro querer.
Mal fin tenga el pregonero,
que de verme hablar sonaba,
entre un beso y un te quiero,
se acabó lo que se daba.
Válgame la soleá
En lo que vino a acabá.
Castillitos, castillitos que en el viento,
con suspiros levanté,
torreón de juramento.
De tu olvío ymi querer.
¡Ay, mira, mira que mira!
Castillitos en el aire,
sabiendo que son mentira,
casi to el mundo lo hace.
Castillitos,
Castillitos en el aire
Dejo aquí un enlace del mismo tema cantado por Joana Jiménez en el programa “Sellama Copla”
Compuesta por el maestro Solano para “La más Grande”, que la grabó con Columbia en 1965, Tengo miedo es uno de los iconos musicales que más se identifican con la cantante chipionera. En el tema se retrata fielmente ese miedo que nos desencadena en ocasiones el amor, tan solo de imaginar que lo perdemos.
Nació María del Carmen Aceituno Carretero, conocida por Carmen Florido, el día 27 de Enero de 1930 en el número 111 de la Calle Castilla de Sevilla, hija de Ramón, natural de la Isla de San Fernando, y de María Antonia, natural de Sevilla.
Fue bautizada en la parroquia de la O el día 22 de Febrero de 1930, por el sacerdote D. Manuel Muñoz Carballido.
Desde muy pequeñita comenzó a cantar en las fiestas populares de los barrios sevillanos, bautizos y celebraciones, pasando brevemente para su educación musical por la academia de Adelita Domingo.
Tenía 16 años cuando debutó en la sala de fiestas “La Manigua”, obteniendo gran éxito, mostrando el enorme duende que tenía en su garganta y que la hicieron inimitable.
La misma primavera de 1947 se presenta en el Teatro Cervantes, en una función Homenaje a Lola Flores y Manolo Caracol, quedando con su actuación como una gran estrella y dejando bien patente el porvenir que tenía por delante en el género que tan magistralmente cantaba.
En su espectáculo “Volando sobre España”, estrenó el popular pasodoble “El Gran Reverte”, de Currito y Monreal, siendo denominada por la crítica como un nuevo valor y una gran promesa.
También ese mismo año firma un ventajoso contrato con Juanito Valderrama y graba además con la casa discográfica Columbia, que difundió su nombre por todo el mundo de habla hispana. Sus primeras grabaciones fueron dirigidas por el Maestro Moradiellos.
También se hace famosa por sus saetas y sus canciones aflamencadas.
Pasa a trabajar en las compañías de Pepe Marchena, La niña de los Peines, y es contratada por Pepe Pinto para el espectáculo “España y su cantora”, en donde reaparecía Pastora Pavón.
A raíz de esto le surge su primer contrato para Argentina con el espectáculo “Romería”
En 1954 y en tierras hispanoamericanas, se integra en la compañía del famoso rapsoda y actor Mario Gabarrón, con el que recorrió toda América, y comenzó a utilizar el repertorio de Quintero, León y Quiroga, así como el de otros autores, lo mismo que fandangos, bulerías , rumbas y tientos, además de una gran variedad de saetas, soleares, fandanguillos y peteneras.
El 11 de Septiembre de 1959 contrajo matrimonio con José Victoriano Sastre Gabarrón, (Mario Gabarrón), y ambos forman un dúo con recitales poéticos-musicales que tienen toda la aceptación del público, trabajando juntos en las mejores ciudades de los países hispanoamericanos.
Carmen interpreta como nadie los versos de Manuel Benítez Carrasco y pasa con orgullo por América todo lo esencial de su tierra y de su barrio de Triana. Su etapa por hispano América fue larga y extensa, cosechando grandes éxitos en todos los países, en donde fue llamada “El Embrujo de Triana” y “La voz de España”.
La pareja vuelve a España en 1968, y en 1970 graba con la Casa Phillis un single con cuatro bellísimas canciones por rumba, con acompañamiento de guitarra: “Lo nuestro no es así “y “Tengo Miedo”, de León y Solano, “No me preguntes amor”, de M. Martínez Ramos y Solano y “No me des guerra”, de Ochaíta y Solano y que también grabaría la tonadillera de Chipiona.
En 1973 volvió a México y grabó el elepé “Aires Andaluces”, con la guitarra de David Moreno, interpretando el “Romance de los ojos Verdes” de Rafael de León, “Barrio de Santa Cruz”, o “Castillitos en en Aire, de Quintero León y Quiroga.
Carmen volvió a España en 1987 tras la muerte de su marido para que sus cenizas reposaran en tierra sevillana, regresando de nuevo a México, en 1992, donde permaneció durante algunos años en los que seguía realizando actuaciones, y regresando poco después definitivamente a España, a su barrio de Triana
Torre de Arena fue el tema que le abrió a Marifé de Triana las puertas del éxito. Compuesta por los maestros de Lladré, Gordillo y Sarmiento, fue grabada en 1957 en el que sería el primer disco de la cantante y que se convirtió en uno de sus mayores emblemas.
Miguel Quesada Falcón, artísticamente conocido como Miguel de los Reyes, (tomó este nombre de su padre, José Quesada de los Reyes), nació en el año 1926, en el barrio malagueño de la Cruz Verde, siendo paisano de Miguel de Molina.
Tan solo era un niño cuando ya comenzó a ganar sus primeras monedas cantando por las ventas malagueñas, donde además se preocupaba de aprender de los artistas ya consagrados que allí actuaban. La Marquesa de Berlanga, Isabel Rubio Argüelles, lo descubrió en este entorno, y fue tanta la impresión que le causó la voz de joven que contrató a un pianista para que lo formara y sacara de él todo el arte que llevaba dentro.
En los años 40 debuta como tonadillero en el Teatro Olimpia de Málaga, y a continuación El Pastor Poeta hizo que también lo hiciera en el Teatro de Fuencarral de Madrid (debut presentado por don Jacinto Benavente), junto a Ramón Montoya, Pepe Marchena, y otros grandes de la época. “Que me perdone Dios”, “Silencio en la oscuridad”, Ramito de mejorana” o “Tangos gitanos”, entre otras, fueron algunas de sus primeras grabaciones, temas que grabó en 1958 para Regal.
Su consagración definitiva como artista se produjo en 1959 con el pasodoble de los maestros Román y Segovia, “Noches bonitas de España”. Igualmente este mismo año registra con su ballet Gitano y la Orquesta Montilla dirigida por Enrique Estela, “”Capricho Español”, “Viva el Rocío”, o “Canasteras del Camino”, todos ellos sevillanas populares.
Poco a poco Miguel de los Reyes consiguió montar su propio espectáculo y trabajar mano a manos con figuras consagradas como Concha Piquer o Estrellita Castro entre otros. Igualmente montó el Ballet de Arte Español compuesto de cantaores, bailaoras, palmeros, y una gran cantidad de primeras figuras de artistas a los que él mismo dirigía, con gran refinamiento y disciplina, algo característico en él, sello que marcarían todos sus espectáculos. De entre ellos cabe destacar Suspiros de España, que en tres versiones diferentes dieron la vuelta al país con gran éxito.
En los años 50 y 60 se marcha a Argentina donde rueda varias películas como “El mucamo de la niña” o “La guitarra de Gardel” y “El amor brujo”, teniendo como pareja a Carmen Sevilla y Ana Esmeralda respectivamente.
Volvió de nuevo a Madrid en donde conoce a uno de los más consagrados cantaores del flamenco, Camarón, cuando éste contaba 16 años, llevándolo con él en su compañía de baile.
Ya retirado del mundo del espectáculo, Miguel de los Reyes vive con su hermana Julia en una casa de su barrio natal, impartiendo clases de baile en su academia, en el también popular barrio del Perchel, que le subvencionó el Ayuntamiento de Málaga, y que el dirigía, de la que salieron muchos y buenos artistas. Miguel, además de un excelente tonadillero, era también un excelente bailaor. La academia pudo mejorar su maltrecha economía y, le permitió seguir cantando y bailando, su pasión desde que vino al mundo.
Miguel de los Reyes grabó hasta 32 discos con canciones que se hicieron popularísimas, un repertorio compuesto de canciones aflamencadas, rumbas y romances que se hicieron todas muy famosas, una de ellas “Romance a La Paula”, bailaora gitana nacida en la calle de Los Negros de la capital malagueña.
Miguel llevó por España e Hispanoamérica el nombre de Málaga con el cariño y orgullo que sentía por ella, una tierra que quizá nunca le reconoció el lugar que le correspondía por derecho propio.
Murió el 22 de febrero de 1999 a los 69 años de edad en el hospital Carlos Haya de Málaga, aquejado de una cardiopatía isquémica y una insuficiencia pulmonar grave.
Miguel de los Reyes canta Cinco Farolas en la que sería su última actuación.
Creada por quintero león y Quiroga para Concha Piquer, que incluyó en su espectáculo Puente de Coplas y que posterior grabaría en 1963, fue también magistralmente cantada por la incomparable Marifé de Triana en 1970 bajo el sello de Columbia.
Se narra la fuerza del amor que una mujer siente y que la hace creer que vive presa de un embrujo y teme que pueda ser víctima de una traición por parte de su amado.
“Yo soy ésa” es una desgarradora zambra que fue compuesta por El trío Quintero León y Quiroga y que popularizó Juanita Reina, incluida en su espectáculo “El Puerto de Los Amores”, estrenado en 1952.
Juanita Reina interpreta de forma magistral la historia de una mujer que es totalmente consciente de fingir amor, de mentir cuando besa y en definitiva, ser la perdición de los hombres.
Picadita de Viruelas - Concha Piquer - Descarga Aquí
Compuesta por Quintero, león y Quiroga para el espectáculo Puente de Coplas, que Concha Piquer estrenaría en 1957, nos cuenta la historia de una mocita afeada por las señales que la viruela dejaron en su cara. Sintiéndose fea y acomplejada, se pasa los días escondida tras la celosía de su ventana viendo pasar la vida, enamorando y enamorándose de hombres que la rechazan cuando ven su rostro. Así de triste vive Dolorcita hasta que un día un buen mozo se acerca a ella y se enamora sin importarle sus picaduras de viruela.
“Manuel Quiroga es el mejor ejemplo de algo que siempre he sostenido con fe absoluta: no hay géneros buenos o malos; hay, en todos, músicas logradas y otras que no lo son. Una sinfonía puede ser detestable y un pasodoble ofrecerse como música maestra. Lo eran las canciones de Quiroga.” (ABC)
Manuel López-Quiroga Miquel, conocido como el Maestro Quiroga, nace en Sevilla, el 30 de Enero de 1899. Su padre tenía previsto para él que aprendiera (y de hecho fue su oficio primero), el oficio de grabador, pero Manuel había nacido para dedicarse a la música. Es considerado como un clásico de la canción española, con una producción a sus espaldas de más de cinco mil canciones y quinientas partituras, alcanzando todas ellas una gran popularidad.
Desde muy pequeño comenzó a dar muestras de sus dotes para la música y gran habilidad para la misma. A la edad de siete años ya era todo un habilidoso con los buriles, pero su mente estaba inmersa de sevillanas y pasodobles que luego, cuando terminaba sus quehaceres, los tocaba de oído al piano.
Un año después, cuando contaba ocho, comenzó a aprender música a través de un organista, y tres años más tarde, cuando contaba once, tocaba el órgano en la iglesia de los Jesuitas de Sevilla.
Estudió Magisterio y asistió a clases de Dibujo y Pintura en el Museo de Sevilla. Igualmente estudió solfeo y piano con Rafael González Gálvez; armonía con el maestro Luis Mariani, y composición con Eduardo Torres, maestro de capilla de la catedral de Sevilla, en el Conservatorio Municipal de esta ciudad y comenzó. A muy temprana edad, a ganarse la vida amenizando en los intermedios de las funciones teatrales, poniendo fondo musical a las películas mudas y acompañando musicalmente en los locales de cuplés.
Hace el Servicio Militar en Vitoria, y regresa a Sevilla librándose de luchar en Marruecos debido a unas calenturas, volviendo a sus actividades anteriores al Servicio Militar. El precio que cobraba por tocar en los intermedios del teatro San Fernando era de cuatro pesetas al día, pero Manuel Quiroga dedicaba la mayor parte de su tiempo libre a su gran vocación: compositor, componiendo zarzuelas de un solo acto.
En 1923 estrena su primera obra “Sevilla que grande eres”, a la que seguirían otras como “La niña de los perros”, “El Cortijo de las Matas” o “El Presagio rojo”. Debido a que para triunfar es necesario estar en Madrid, en 1929 se marcha a la capital para trabajar como grabador, su oficio, y continúa tocando en teatros y cabaret a la par que compone y estrena zarzuelas, actividad que compagina con trabajo como grabador como maestro de fábrica en “Arnillas y Matallana”, troquelando imágenes de vírgenes y santos.
En 1931 conoce al letrista Rafael de León, sevillano como él y de gran arraigo andaluz. Ambos comienzan a trabajar conjuntamente y a perfilar la casi recién nacida copla que poco a poco se va imponiendo. En 1933, Manuel Quiroga deja definitivamente el oficio de grabador. En 1934 empezó a dedicarse por completo al mundo de las canciones músicales, componiendo canciones y dando clase a artistas noveles.
Con el estallido de la Guerra Civil Española todos los proyectos quedan paralizados dividiendo al país en dos zonas, y separando a la mayoría de autores y compositores de la copla debido a la su particular ideología. Los vencedores renuevan la moral borrando de un plumazo los para ellos cuplés picantes y desvergonzados y estimulando la canción española, dándola como genuina de España, a pesar de que se trataba de un estilo totalmente andaluz y aflamencado.
Entre otros muchos compositores y letrista que conoce, sobresale Antonio Quintero, quien junto Quiroga y Rafael de León formaron uno de los grupos más prolíficos como autores de la Copla, cuyas composiciones se hicieron famosas en todo el país en la España de los años 40-50.
En la década de los años sesenta, y debido a que en algunos sectores parecía recordar al franquismo, la canción española comienza a decaer y a ser repudiada, decayendo a su vez el estilo de copla que el maestro Quiroga había creado, para imponerse otro tipo de música más internacional. Dos décadas más tarde, en 1986, se redescubre la dimensión como músico del Maestro Quiroga y se le nombra Hijo adoptivo de Madrid, organizándose por parte de la Sociedad General de Autores y el Ministerio de Cultura, un homenaje en su honor, y ofreciendo la Orquesta Nacional de España y concierto en el Teatro Real de Madrid, con sus más afamados temas.
Citar todos sus éxitos sería imposible en tan poco espacio, pero basta nombrar como ejemplo Citar todos sus éxitos sería imposible en tan poco espacio, pero basta nombrar como ejemplo a “Tatuaje”, “Rocío”, “La Parrala”, “María de la O”, “Ojos verdes” “Lola La Piconera”, “A la lima y al limón”, “Francisco Alegre” o “La Zarzamora”.
Manuel Quiroga murió a consecuencia de un edema pulmonar en la clínica Virgen del Mar de Madrid, el trece de Diciembre de 1988. Su obra y su memoria aún siguen vivas.
(A mi hermana Pilar, con todo el apoyo que yo pueda ofrecerle.)
Por motivos personales no me voy a extender en los detalles sobre el texto de esta copla. Tan solo decir que fue compuesta por los maestros Guerrero, Benito y Antón, y grabada en 1958 por la elegante voz de Carmen Morell.
Loli Reina - Rosa La De Los Lunares - Descarga Aquí
(Loli Reina)
Rosa la de los lunares, cantada por Loli Reina, hermana de Juanita reina que la acompañaba en algunos espectáculos, junto con su hermano Paco, y que formó parte del espectáculo “El Patio de los Luceros” que Juanita estrenó el 11 de septiembre de 1956 en el Teatro de la Gran Vía de Salamanca, con libreto de Quintero-León y Quiroga.
Originariamente fue compuesta para el espectáculo de Antoñita Moreno "Dolores la Macarena", y cantada por ella.
"Rosa la de los lunares" es un pasacalle que nos cuenta la entonces muy cotidiana historia de una joven que sufre la venganza del galán al que ha rechazado, y que maliciosamente publica por la ciudad habladurías de ella que la dejan con mala reputación.
Fue grabada en 1956 junto con todas las del espectáculo, en dos volúmenes, para La voz de su amo.
“La Salvaora”, es una de las míticas zambra compuesta para Manolo Caracol por Quintero, León y Quiroga para el espectáculo Zambra, estrenado el 15 de marzo de 1947 en el teatro Reina Victoria de Madrid, y en el que hacía pareja con Lola Flores. “La Salvaora” también estaría incluida en la película protagonizada por ambos ese mismo año “Embrujo”.
Esta zambra nos cuenta la pena de un padre al que su jovencísimo hijo se enamora de una mujer de malos sentimientos y de la que él secretamente también está enamorado, lamentándose el estar casado y no poder declararle su amor.
El público de la posguerra se estremecía con estas pasiones prohibidas y ocultas, sabiendo además que Manolo reflejaba en su cante su propia historia, hombre maduro y casado y enamorado de su compañera artística catorce años más joven que él: Lola Flores.
Escrita por Rafael de León y con música del maestro Quiroga para Marifé de Triana, que grabaría en 1960 para la firma Columbia, narra una historia diferente a lo que la mayoría de las coplas cantadas por tonadilleras, en las que la mujer se enamora y sufre por el mocito más joven que ella. En este caso el amor nace entre una jovencita y un hombre que ya luce canas y se enfrentan a todas las murmuraciones de la gente del pueblo, que no hacen sino acrecentar su amor.