Mostrando entradas con la etiqueta Isabel Pantoja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Isabel Pantoja. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de marzo de 2010

El Maestro Quiroga

(Flor Gladiolo Amarillo)


Lola La Piconera - Juanita Reina - Descarga Aquí

“Manuel Quiroga es el mejor ejemplo de algo que siempre he sostenido con fe absoluta: no hay géneros buenos o malos; hay, en todos, músicas logradas y otras que no lo son. Una sinfonía puede ser detestable y un pasodoble ofrecerse como música maestra. Lo eran las canciones de Quiroga.” (ABC)


Manuel López-Quiroga Miquel, conocido como el Maestro Quiroga, nace en Sevilla, el 30 de Enero de 1899.
Su padre tenía previsto para él que aprendiera (y de hecho fue su oficio primero), el oficio de grabador, pero Manuel había nacido para dedicarse a la música.
Es considerado como un clásico de la canción española, con una producción a sus espaldas de más de cinco mil canciones y quinientas partituras, alcanzando todas ellas una gran popularidad.


Desde muy pequeño comenzó a dar muestras de sus dotes para la música y gran habilidad para la misma.
A la edad de siete años ya era todo un habilidoso con los buriles, pero su mente estaba inmersa de sevillanas y pasodobles que luego, cuando terminaba sus quehaceres, los tocaba de oído al piano.


Un año después, cuando contaba ocho, comenzó a aprender música a través de un organista, y tres años más tarde, cuando contaba once, tocaba el órgano en la iglesia de los Jesuitas de Sevilla.


Estudió Magisterio y asistió a clases de Dibujo y Pintura en el Museo de Sevilla.
Igualmente estudió solfeo y piano con Rafael González Gálvez; armonía con el maestro Luis Mariani, y composición con Eduardo Torres, maestro de capilla de la catedral de Sevilla, en el Conservatorio Municipal de esta ciudad y comenzó. 
A muy temprana edad, a ganarse la vida amenizando en los intermedios de las funciones teatrales, poniendo fondo musical a las películas mudas y acompañando musicalmente en los locales de cuplés.


Hace el Servicio Militar en Vitoria, y regresa a Sevilla librándose de luchar en Marruecos debido a unas calenturas, volviendo a sus actividades anteriores al Servicio Militar.
El precio que cobraba por tocar en los intermedios del teatro San Fernando era de cuatro pesetas al día, pero Manuel Quiroga dedicaba la mayor parte de su tiempo libre a su gran vocación: compositor, componiendo zarzuelas de un solo acto.


En 1923 estrena su primera obra “Sevilla que grande eres”, a la que seguirían otras como “La niña de los perros”, “El Cortijo de las Matas” o “El Presagio rojo”.
Debido a que para triunfar es necesario estar en Madrid, en 1929 se marcha a la capital para trabajar como grabador, su oficio, y continúa tocando en teatros y cabaret a la par que compone y estrena zarzuelas, actividad que compagina con trabajo como grabador como maestro de fábrica en “Arnillas y Matallana”, troquelando imágenes de vírgenes y santos.


En 1931 conoce al letrista Rafael de León, sevillano como él y de gran arraigo andaluz. Ambos comienzan a trabajar conjuntamente y a perfilar la casi recién nacida copla que poco a poco se va imponiendo. En 1933, Manuel Quiroga deja definitivamente el oficio de grabador.
En 1934 empezó a dedicarse por completo al mundo de las canciones músicales, componiendo canciones y dando clase a artistas noveles.


Con el estallido de la Guerra Civil Española todos los proyectos quedan paralizados dividiendo al país en dos zonas, y separando a la mayoría de autores y compositores de la copla debido a la su particular ideología. Los vencedores renuevan la moral borrando de un plumazo los para ellos cuplés picantes y desvergonzados y estimulando la canción española, dándola como genuina de España, a pesar de que se trataba de un estilo totalmente andaluz y aflamencado.


Entre otros muchos compositores y letrista que conoce, sobresale Antonio Quintero, quien junto Quiroga y Rafael de León formaron uno de los grupos más prolíficos como autores de la Copla, cuyas composiciones se hicieron famosas en todo el país en la España de los años 40-50.


En la década de los años sesenta, y debido a que en algunos sectores parecía recordar al franquismo, la canción española comienza a decaer y a ser repudiada, decayendo a su vez el estilo de copla que el maestro Quiroga había creado, para imponerse otro tipo de música más internacional.
Dos décadas más tarde, en 1986, se redescubre la dimensión como músico del Maestro Quiroga y se le nombra Hijo adoptivo de Madrid, organizándose por parte de la Sociedad General de Autores y el Ministerio de Cultura, un homenaje en su honor, y ofreciendo la Orquesta Nacional de España y concierto en el Teatro Real de Madrid, con sus más afamados temas.


Citar todos sus éxitos sería imposible en tan poco espacio, pero basta nombrar como ejemplo Citar todos sus éxitos sería imposible en tan poco espacio, pero basta nombrar como ejemplo a “Tatuaje”, “Rocío”, “La Parrala”, “María de la O”, “Ojos verdes” “Lola La Piconera”, “A la lima y al limón”, “Francisco Alegre” o “La Zarzamora”.




Manuel Quiroga murió a consecuencia de un edema pulmonar en la clínica Virgen del Mar de Madrid, el trece de Diciembre de 1988.
Su obra y su memoria aún siguen vivas.


Fuentes de Datos:
*cvt.es

miércoles, 25 de noviembre de 2009

La Luna Y El Toro


"Flor De Jara" (de Aquí )


La Luna Y El Toro - Isabel Pantoja - (Descarga Aquí)


"La luna y el toro", es una de las composiciones más conocidas que realizó Carlos Castellano Gómez. 


Creada en 1965, fue interpretada por Mikaela, Marifé de Triana, Bambino, Los Centellas y también por una jovencísima Isabel Pantoja en sus comienzos, cuando actuaba en el tablao flamenco de su primo Chiquetete, y grabó su primer disco "TABLAO FLAMENCO”, en 1971.

Siguiendo la temática de la mayoría de las Coplas, la trama se centra en un amor no correspondido, con la singularidad en este caso, de que el amor nace en un toro bravo, que se enamora de la luna, amor inalcanzable que alumbra las noches del astado en los cercaos.

La Luna Y El Toro

La luna se está peinando
en los espejos del río,
y un toro la está mirando
entre la jara escondío.

Cuando llega la alegre mañana
y la luna se escapa del río
el torito se mete en el agua
envistiendo, al ver que se ha ido.

Y ese toro enamorado de la luna
que abandona por la noche la maná
es pintao de amapola y aceituna
y le puso Campanero el mayoral.
Los Romeros de los montes
le besan la frente,
las estrellas de los cielos
le bañan de plata.
Y el torito que es bravío,
de casta valiente
abanicos de colores
parecen sus patas.

La luna viene esta noche
con una bata de cola
y un toro la está mirando
entre la jara y la sombra.

Y en la cara del agua del río
donde duerme la luna lunera
el torito celoso perdío
la vigila como un centinela.

Y ese toro enamorado de la luna
que abandona por la noche la maná
es pintao de amapola y aceituna
y le puso Campanero el mayoral.
Los Romeros de los montes
le besan la frente,
las estrellas de los cielos
le bañan de plata.
Y el torito que es bravío,
de casta valiente
y el rocío de las flores
le lavan la cara.


El rocío de las flores
le lavan la cara.





 María Lozano, joven promesa de la copla,  interpreta La Luna y El Toro en el programa Se llama Copla.

lunes, 18 de mayo de 2009

Dolores La Golondrina


Dolores La Golondrina - Isabel Pantoja Descarga Aquí

(Flores Rojas)

Dolores La Golondrina fue compuesta por Quintero-León y Quiroga para el estrenó Juana Reina en su espectáculo Coplas de Rosa Pinzón, estrenado el 22 de febrero de 1961 en el Teatro Álvarez Quintero de Sevilla.

Hoy os traigo el mismo tema pero en la voz de Isabel Pantoja, incluido en su LP “La Canción Española”, grabado en 1990.

Dolores La Golondrina narra la historia de una mujer que se enamora de un “don Juan” de la época, que le provoca celos mortales desde el primer momento, pues de sobra sabe ella que un día u otro acabará en brazos de otra.

Y es lo que sucede posteriormente.

Dolores la Golondrina sufre de celos antes de tener motivo, tan sólo por presentimiento, y posteriormente hechos realidad sus miedos, los celos continúan devorándola.


Dolores La Golondrina


Dolores la Golondrina,
Lloraba por las esquinas
En la turbia madrugá;
Por mò de los negros celos,
Sabiendo que te camelo,
Me tienes desampará.


Y quien te manda se tan celosa,
Dice por chuflas el "ruiseñó"
Con esa cara que es una rosa
Yo no tendría ningún temó.


Bajo la luz mortecina
Que desgranaba un faró,
Cantaba la Golondrina.

De que me vale tene los cliso,
S'entraña mía, como luceros
De qué me sirven mis negros riso,
Si me maltratas como un negrero
Martirio, reja y cordele,
No tienen comparación
Con tanto como me duele
De celos el corazón.


Veneno que tu me dieras,
Tomara de medicina
Viviendo de esta manera
La muerte es el bien que espera
Dolores, ay, mi Dolores,
Dolores la Golondrina.

Dolores la Golondrina,
Se ha vuerto una rosa fina,
Orgullosa y perfumá...
Por mo de los negros celo,
Tendió el ruiseñor el vuelo
Y verlo no quiso mà.


Y en las tinieblas de aguardiente,
Igual que un loco pronto se hundió;
Noche tras noche lo ve la gente
Hablando a solas con su doló.


Y en medio de su neblina,
Bajo la luz de un faro
Lloraba la Golondrina.


De que me vale quererte tanto, si ya,
Serrano, no estás conmigo;
Igual me acuesto que me levanto,
Pues estos celos son mi castigo.


Martillo, clavo y puñales,
No tienen comparación,
Con estas ducas mortales
Que muerden mi corazón.
Me acosan como a la fiera
Tus clisos por las esquina…
Quisiera, cuando me muera,
Tenerte a mi cabesera…

Dolores, ay, mi Dolores

Dolores, la Golondrina.




 

Coplas © 2008. Template Design By: SkinCorner