La Luna Y El Toro - Isabel Pantoja - (Descarga Aquí)
"La luna y el toro", es una de las composiciones más conocidas que realizó Carlos Castellano Gómez.
Creada en 1965, fue interpretada por Mikaela, Marifé de Triana, Bambino, Los Centellas y también por una jovencísima Isabel Pantoja en sus comienzos, cuando actuaba en el tablao flamenco de su primo Chiquetete, y grabó su primer disco "TABLAO FLAMENCO”, en 1971.
Siguiendo la temática de la mayoría de las Coplas, la trama se centra en un amor no correspondido, con la singularidad en este caso, de que el amor nace en un toro bravo, que se enamora de la luna, amor inalcanzable que alumbra las noches del astado en los cercaos.
La Luna Y El Toro
La luna se está peinando
en los espejos del río,
y un toro la está mirando
entre la jara escondío.
Cuando llega la alegre mañana
y la luna se escapa del río
el torito se mete en el agua
envistiendo, al ver que se ha ido.
Y ese toro enamorado de la luna
que abandona por la noche la maná
es pintao de amapola y aceituna
y le puso Campanero el mayoral.
Los Romeros de los montes
le besan la frente,
las estrellas de los cielos
le bañan de plata.
Y el torito que es bravío,
de casta valiente
abanicos de colores
parecen sus patas.
La luna viene esta noche
con una bata de cola
y un toro la está mirando
entre la jara y la sombra.
Y en la cara del agua del río
donde duerme la luna lunera
el torito celoso perdío
la vigila como un centinela.
Y ese toro enamorado de la luna
que abandona por la noche la maná
es pintao de amapola y aceituna
y le puso Campanero el mayoral.
Los Romeros de los montes
le besan la frente,
las estrellas de los cielos
le bañan de plata.
Y el torito que es bravío,
de casta valiente
y el rocío de las flores
le lavan la cara.
El rocío de las flores
le lavan la cara.
María Lozano, joven promesa de la copla, interpreta La Luna y El Toro en el programa Se llama Copla.
La Morena De Mi Copla - Estrellita Castro - (Descarga Aquí)
En el Montalbán, Córdoba, nace el 4 de noviembre de 1904 Carlos Castellano Gómez, dentro de una familia numerosa que no dudó en proporcionarle la educación musical que el niño solicitaba, dado que desde pequeño mostró una gran predilección por la música. Con muy corta edad recibió sus primeras clases de solfeo y piano, formación que siguió realizando en Córdoba y posteriormente en Madrid, capital a la que se trasladó en 1932.
Tras los estudios de piano, violín y solfeo, realizó una brillante carrera de piano y comenzó a trabajar con el maestro Quiroga, decantándose por la composición de la canción española, de la que sería uno de los compositores más prolíferos.
Aún muy joven ya escribía para los grandes artistas de la época. Suyas son las composiciones "Niña Caracola", "Mi Rita bonita", "Agüita del querer", "Mi pena", para Miguel de Molina, o su gran éxito “La Luna y el Toro”, compuesta en 1965 y popularizada por Lola Flores, también interpretada por Marifé de Triana, Bambino, y otros grandes de la copla.
Entregado de lleno a la música popular española, el prolífico músico llegó a sumar una producción de cerca de 2.000 canciones. Cierto que entre las más divulgadas está “La Morena de mi copla”, cantada por Estrellita Castro y Manolo Escobar, de la que se han hecho más de doscientas versiones, y que se ha interpretado en casi la totalidad de los países del mundo.
Fue Miembro de las Sociedades de autores de Argentina, Francia, Alemania o Brasil, y puso música a un gran número de espectáculos para artistas como Pepe Marchena y otras figuras.
Siempre que escribió logró llegar al corazón del pueblo. Fue gran amigo de Rafaelito Romero de Torres (hijo del pintor Julio Romero de Torres),con el que solía ver asiduamente paseando por Córdoba.
Otras de sus composiciones fueron "Patio moro", "Dale arroz", "Corraleras de la moda" "Farolito, farolito" "El cordón de mi corpiño", "Carretera de Asturias" y "A pie de la Cruz de Mayo". La copla “La Luna y El Toro” fue galardonada con la Placa de Oro a la mejor canción por Radio Nacional de España y Trofeo de Antena en Radio España, y Castellanos obtuvo el premio al autor más popular del año.
El cine también gozó de su talento, componiendo para películas como:
Gitana (1965). De Joaquín Bollo Muro El alma de la copla (1965). De Pío Ballesteros La ley del Colt. (1965) De Alfonso Brescia La niña del patio (1967). De Amando de Ossorio Pero... ¿en qué país vivimos? (1967). De José Luis Sáenz de Heredia Con el viento solano (1967). De Mario Camus El padre Coplillas (1968). De Ramón Comas Con ella llegó el amor (1970). De Ramón Torrado Carlos Castellano pasó sus últimos años de vida en la localidad Malagueña de Fuengirola, disfrutando en una bonita casa cercana al mar. Escribió un himno a Montalbán y una canción-romanza para tenor dedicada a Córdoba a la que puso por título “Córdoba Linda” la que no se llegó a estrenar. Al sentirse gravemente enfermo en su domicilio de Fuengirola, fue trasladado a la Clínica Parque de San Antonio en Málaga, donde falleció el 13 de marzo de 2003 a los 98 años de edad.
La Morena De Mi Copla
Julio Romero de Torres
pintó a la mujer morena,
con los ojos de misterio
y el alma llena de pena.
Puso en sus manos de bronce
la guitarra cantaora
y en su bordón hay suspiros
y en su capa una dolora.
Morena, la de los rojos claveles
la de la reja "floría"
la reina de las mujeres
Morena, la del "bordao" mantón
la de la alegre guitarra
la del clavel español.
Como escapada de un cuadro
y en el sentir de una copla
toda España la venera
y toda España la adora.
Prenda con su taconeo
la seguirilla de España
y en sus cantares morunos
en la venta de Eritaña.
Morena, la de los rojos claveles,
la de la reja "floría"
la reina de las mujeres
Morena, la del "bordao"mantón
la de la alegre guitarra,
la del clavel español.
Datos consultados:
*Artículo escrito por Manuel Pérez de la Lastra y Villaseñor.
Carmen Morell grabó para Columbia "Concha Jazmines", compuesta por los Maestros Quintero León y Quiroga en 1955
Concha Jazmines, mujer que cantaba en los cafés cantantes de la Sevilla del Ochocientos, era admirada por su cante y las murmuraciones que de ella hacían sobre sus posibles amores, murmuraciones que ella obviaba y que mantenía como un misterio. Igual fue el misterio de su muerte, cuyo único testigo fue el río Guadalquivir.
Esta maravillosa e inmortal Zambra-Farruca fue compuesta por el trío Quintero, León y Quiroga para Luisa Ortega (hija de Manolo Caracol), y que ella cantó por vez primera el 21 de Diciembre de 1951, en el estreno del espectáculo “La copla Nueva” donde debutó de la mano de su padre, en el teatro Calderón de Madrid. Sin embargo Limosna de Amores es conocida como uno de los éxitos más sonados de Lola Flores, debido a la película que ella interpretó con el mismo título en 1955, bajo la dirección de Miguel Morayta, en tierras americanas.
Posteriormente la grabaría en disco de vinilo en 1958.
Poeta y letrista español nacido en Sevilla. Perteneciente por derecho propio a la denominada “Generación del 27”, un incomprensible olvido ha hecho que nunca figure en esa nómina de escritores.
Las poesías de Rafael de León llenas de belleza que pregonan bajo el dosel azul intensísimo del cielo y bañado en la deslumbradora luz de un sol cegador, el rumor de la fuente cantarina y la sombra amorosa de unos árboles.
Influido por el neopopularismo de Lorca, la poesía modernista, y por la copla popular, se hace dueño de un verso sonoro y plástico, llegando a ser un verdadero maestro en su género, y sin duda, uno de los autores más populares del último siglo.
Es considerado como un poeta hondo, delicado y colorista en alto grado. Las calidades más finas y peculiares de la Escuela Sevillana, se dan en su poesía con asombrosa sugestión.
En pocos poetas la imagen es tan viva y cálida, la metáfora tan sorprendente y el sentimiento tan fecundo.
Flores y luz y siempre flores y luz en ese bendito rincón de la tierra andaluza es lo que destaca el artista, simultáneamente con los conjuros y sortilegios, palabras de buenaventura gitana que parecen los variados rumores: los del viento azotando las ramas, los de las deshojaduras de las rosas, los de las corrientes cristalinas por los bancales al borde de arenosos senderos.
A través de sus poemas podemos reconocer su carácter, triste por momentos, alegre y expansivo en otros, modalidad genuina de su corazón ingenuo y sencillo que refleja el carácter andaluz, como asimismo la refinada gracia y sincera alegría junto a su jubilosa animación.
Rafael de León ha consolidado su prestigio, haciendo de sus poesías la más fiel y soberana expresión de la riqueza, de la belleza y de la gracia, que son los distintivos que convierten a Andalucía en una de las regiones más envidiadas de la tierra.
En la poesía de Rafael de León el hombre aparece entrañablemente vinculado a la materialidad de las cosas, con las cuales se compenetra, sin confundirse: hombre y mundo están ahí enlazados, respirando juntos.
De ningún poeta español de este siglo que acaba, han sido tan recitadas sus poesías y tan cantadas las letras de sus canciones. La obra poética de Rafael de León, queda dividida en esos dos grandes apartados: poesías propiamente dichas, y letras para canciones. En casi toda su obra, inspirada en ambientes muy típicos de Andalucía, queda reflejado el gracejo popular andaluz, indicado por las palabras en cursiva, para mejor entender que no pertenecen al correcto lenguaje español.
Su primer libro de poesías «Pena y alegría del amor» aparece publicado en 1941. Un segundo libro titulado «Jardín de papel» aparece el año 1943. De las colaboraciones del poeta a la hora de firmar sus obras hemos de reseñar lo siguiente:
En colaboración con Antonio Quintero, las poesías «Profecía»; "Romance de la serrana loca" y miles de letras de canciones que haría inacabable esta biografía. En colaboración con Antonio García Padilla "Kola", las letras de las canciones: "Coplas"; "Arturo"; "Cinelandia"; "Cine sonoro"; "La Rajadesa"; "La deseada"; "Manolo Reyes"; "Siempre Sevilla"; ... En colaboración con el argentino Salvador Valverde, el conocidísimo cuplé "Bajo los puentes del Sena" escrito para ser estrenado por la cupletista Raquel Meyer; y las también conocidísimas "¡Ay, Maricruz!"; "María de la O"; "Triniá"; y la inolvidable "Ojos Verdes"; entre otras. En colaboración con Ochaíta, la letra de la conocida canción: "Eugenia de Montijo"; y algunas pocas más. En colaboración con el poeta Xandro Valerio, las letras de las más conocidas canciones: "Tatuaje" y "La Parrala".
Entre sus cantantes preferidas estaba Concha Piquer, para quién compuso “Cárcel de Oro”
Su vida
La casualidad de la vida, quiso que Rafael de León y Arias de Saavedra, naciera un jueves 6 de febrero de 1908 en Sevilla, en la misma calle en donde había nacido Antonio Machado, dentro de una familia de la nobleza y alta burguesía: los condes de Gomara.
Sus padres, José de León y Manjón y su madre, María Justa Arias de Saavedra y Pérez de Vargas, lo bautizaron pocos días después en la iglesia de la Magdalena como Rafael María como primero de una larga lista de nombres.
Como hijo de familia acomodada, ingresa en 1916 a realizar sus estudios como interno en el colegio jesuita San Luís Gonzaga, en el puerto de Santa María (Cádiz), dónde también había estudiado Juan Ramón Jiménez, y en donde coincide con Rafael Alberti.
Rafael de León (es el cuarto de la derecha, de pie), en el colegio San Luis Gonzaga del Puerto de Santa María - Imagen de Gente del Puerto
Después de pasar igualmente por otros colegios de órdenes religiosas, como
en El Palo de Málaga o de Utrera, en Sevilla, inicia en 1926, en la universidad de Granada los estudios de Derecho coincidiendo con Federico García Lorca. Ambos entablan una entrañable amistad que se aprecia en el estilo poético de Rafael.
Cuando en 1931 se proclama en España la II República tras la caída de la monarquía, Rafael muestra en su obra poética una inclinación que nada tiene que ver con sus ascendentes de idealismo monárquico, llegándose incluso a decir que escribió un himno a la República.
Muy pronto comenzó a frecuentar los cafés cantantes y los teatros de variedades de Sevilla, pues la renta paterna hacía que se pudiera permitir el vivir sin ejercer el trabajo para lo que se había instruido. En este ambiente y mientras cumplía el servicio militar, conoció al letrista y padre de la cantante y actriz Carmen Sevilla, Antonio García Padilla, y a Conchita Piquer que actuaba por aquel entonces en el Teatro Lope de Vega. Ella sería de las primeras que cantaría muchas de sus canciones.
En 1932, Rafael se traslada a Madrid bajo la influencia del gran músico sevillano Manuel Quiroga, que junto con el autor teatral Antonio Quintero, llegaría a formar el prolífico trío "Quintero, León y Quiroga" con el que tienen registradas más de cinco mil canciones. Al producirse la guerra civil española, Rafael de León se encontraba en Barcelona; allí es encarcelado, como tantos otros del mundo de la farándula, toreros, cantantes, etc. acusado de monárquico o derechista.
Y allí en la cárcel, quizás para hacer valer su condición de neutral o tal vez de simpatizante de la causa republicana; quizás por estricto sentido de la verdad, declara tener una buena amistad con destacados poetas republicanos como León Felipe; Federico García Lorca y Antonio Machado.
Llegan luego los años de posguerra en los que Rafael continúa contactando con el universo de las “varietés”, que alimentados por los típicos aires de aquella dictadura, de nacionalismo a ultranza y bloqueo internacional, se prestan a la creación de un género muy influenciado del tipismo andaluz y que dio en llamarse "folklore español". El régimen dictatorial acogió de mil amores este género que ensalzaba con arte y exageración todo lo español. Es de aquella época triste y gris para la mayoría de los españoles, cuando nuestro poeta-letrista empieza a colaborar con los guiones de una cinematografía ramplona e impregnada también de un excesivo realzamiento del españolismo que tanto gustaba a la España oficial.
A partir de la década de los sesenta, cae la barrera del aislamiento cultural y muchos jóvenes antifranquistas junto a la progresía izquierdista, en actitud militante comienzan a despreciar ostensiblemente casi toda la música española e hispanoamericana y con ella el conocido estilo de la copla y de la canción andaluza que tan bien había representado el sello "Quintero, León & Quiroga". A partir de esa época, vienen unos años bajos para la obra de canciones y poesías de Rafael de León.
Su Muerte El 9 de Diciembre de 1982 muere en el más cruel olvido sin ni siquiera haberse llevado en vida la satisfacción de un merecido homenaje de cariño y agradecimiento a toda su importante y prolífica obra poética. No conoció Rafael de León nunca en vida tantos éxitos como los que le trajo su muerte. Cumpliendo la ley de que "aquí hasta que no te mueres no eres nadie", murió una fría mañana madrileña, el 9 de Diciembre de 1982 ante el espejo del cuarto de baño, como en el final de una película grandiosa de amores terribles y bellezas infinitas.
“María de la O" fue primera canción, original de Valverde, León y Quiroga, y que grabó por primera vez Pilar Arcos, en 1933.
La historia es un melodrama gitano, en el que una joven gitana rompe su relación con su novio gitano para unirse a un rico andaluz de raza blanca, dándose cuenta, pasado el tiempo, que el dinero no se puede cambiar por el amor que aún siente por el gitano.
El tema de esta copla se pasó al cine en dos películas estrenadas en 1938, con Carmen Amaya y Pastora Imperio, y 1n 1959, protagonizada por Lola Flores.
En 1957 sería grabada en la voz de la incomparable Estrellita Castro, que volvería a grabarla en 1960
En 1961 sería grabada por Marifé de Triana, cuya pasión y sentimiento que derrocha al cantarla, no deja a nadie indiferente.
María de la O
Para mis manos tumbagas, Pa mis caprichos moneas. Y pa mi cuerpo lucirlo mantones bordaos vestios de sea.
La luna que le pida, La luna que me da. Que pa eso mi payo ha visto Más parnés que tiene un sultán.
Envidio tu suerte, Me dicen algunas al verme lucir. Y no saben probes la envidia que ellas me causan a mí.
María de la O, Que desgraciaíta Gitana tu eres Teniéndolo tó. Te quieres reír Y hasta los ojitos Los tienes moraos De tanto sufrir.
Maldito parné Que por su curpita Dejaste al gitano que fue tu querer. Castigo de Dios, Castigo de Dios. Es la crucecita que llevas a cuestas
María de la O.
Para su sed fui el agua, Para su frío candela. Y pa sus besos gitanos Un cielo de amores Con luna y estrellas.
Querer como aquel nuestro, No hay en el mundo dos. Maldito dinero que así de su vera A mí me apartó.
Serás más que reina Me dijo a mí el payo y yo le creí. Mi vida y mi oro Daría yo ahora por ser lo que fui.
María de la O, Que desgraciaíta Gitana tu eres Teniéndolo tó. Te quieres reír Y hasta los ojitos Los tienes moraos De tanto sufrir.
Maldito parné Que por su curpita Dejé yo al gitano que fue mí querer. Castigo de Dios, Castigo de Dios. Es la crucecita que llevas a cuestas María de la O
La Caramba era una rosa cuando vino de Motril a sentar plaza de maja en la villa de Madrid. El pelo como la mora, los ojos como los celos y en la cabeza, temblando, un lazo de terciopelo.
Y el Madrid de aquel entonces, que por ella enloquecía, entre ¡caramba! y ¡caramba! a la Caramba decía:
¡Ay, María Antonia Fernández! Te quiero a ti, ¡Ay, Caramba, Caramba mía! ¡Ay, María Antonia Fernández! Todo Madrid por tí canta de noche y día.
Y los manolos, que van al Prado, se han vuelto locos y enamorados. Que la Caramba cuando va andando canela en rama va derramando. ¡Viva el salero, que viva! ¡Viva la Alhambra! ¡Vivan los ojos negros, negros, negritos de la Caramba!
Hablaron de que era un duque, juraron que era un marqués, murmuraron del monarca, dijeron de un portugués. Lo cierto es que María Antonia renegó de los madriles y cambió el traje de maja por unas tocas monjiles.
Y el Madrid de aquel entonces, que sin ella no vivía, entre ¡caramba! y ¡caramba! a la Caramba decía:
¡Ay, María Antonia Fernández! Pobre de ti ¡Ay, Caramba, Caramba mía! ¡Ay, María Antonia Fernández! Todo Madrid por tí llora de noche y día. Y a tu persona no hay quien la vea ni por ventanas, ni por zoteas.
Y los manolos te están buscando y por las calles pasan gritando: ¡Viva el jaleo, que viva! ¡Viva la Alhambra! ¡Vivan los ojos negros, negros, negritos de la Caramba!
La más famosa tonadillera española del siglo XVIII, la granadina (de Motril), María Antonia Vallejo Fernández, debió su nombre artístico a la cancioncilla que le escribiera su enamorado maestro Estévez, quien hizo para ella la música y la letra:
“Un señorito muy petimetre Se entró en mi casa cierta mañana Y así me dijo al primer envite: Oiga usted: ¿Quiere usted ser mi maja?... Yo le respondí con mi sonsonete, Con mi canto, mi baile y mi soflama: ¡Qué chusco que es usted, señorito! Usted quiere… ¡Caramba! ¡Caramba! ¡Que si quieres, quieres, ea! ¡Vaya, vaya, vaya! Me volvió a decir muy tierno y fino: “María Antonia, no seas tirana, Mira niña, te amo y te adoro, Yo le respondí con mi sonsonete, Con mi canto, mi baile y sonsonete, Con mi canto, mi baile y mi soflama: ¡Qué chusco que es usted, señorito! Usted quiere… ¡Caramba! ¡Caramba! Y tendrás las pesetas a manta…”
Y es que, a veces, los caminos de la celebridad, como los de la Providencia, son también inescrutables…
Según los datos que constan en el archivo parroquial de Motril (granada), el día 9 de Marzo de 1750 nace en esta población María Antonia Vallejo Fernández, ”La Caramba”, hija de Bernardo Vallejo, natural de Granada y de María Fernández, natural de Motril.
No existen datos sobre sus primeros años, pero sí se conoce, según el historiador Bravo Morata, que de ella nos ha dejado una acertada semblanza, que muy joven marchó a Cádiz, centro de artistas de la época, con alguna compañía de músicos, o cómicos ambulantes.
Mujer alta, esbelta, morena, y más que bonita, graciosa, con gran personalidad sobre toda otra condición, su vida está cargada de leyendas.
La Caramba dio mucho que hablar en el Madrid de Carlos III, ciudad a la que llegó sobre 1776, y en la que de inmediato comenzó a trabajar como tonadillera, dado que en aquella época, la comedia comenzaba a resurgir con fuerza después de yacer largo tiempo suprimida. La acogida que tuvo por parte del público fue espectacular.
De la noche a la mañana la Caramba fue una copla, una bandera, la novia de la Corte. Su cálida voz, sus arranques de hembra andaluza, sus “jondos” y bien sentidos jipíos flamencos levantaron un impresionante oleaje de entusiasmo y su popularidad creció vertiginosamente.
Sus extravagantes atuendos a la última moda, la gracia y donaire con que los lucia, le granjearon muy pronto la admiración de las mujeres. El traje de maja era muy vistoso y parecía creado para mujeres “de banderas”, como María Antonia.
Muchos fueron los hombres que perdieron la cabeza por ella. Hubo duelos, bofetadas, celos, odios, rencillas e intrigas, en torno a la tonadillera “La Caramba”.
Cualquier adorno que se ponía en el pelo o en el vestido era inmediatamente copiado por las damas de la Corte. Un lazo que sacó varias veces a escena pasó pronto a ser adorno de rigor en los paseos de Madrid. El lazo se llamaba Caramba, y la palabra se hizo popular en poco tiempo.
El diccionario dice: “la caramba era una moña o lazo que llevaban las mujeres sobre la cofia a final del siglo XVIII”. Ella lo sacó al escenario en 1778 y la moda duró casi hasta la guerra de la independencia.
En 1778 y 1779 es la figura artística más afamada del mundo del espectáculo, pero en 1780, María Antonia decide retirarse del teatro. Andaba en amores con un pretendiente (Agustín Sauminque), de origen francés y perteneciente a una familia acomodada, que nada tenía que ver con el mundo artístico, un hombre joven, tímido e intelectual, que a base de su constante presencia en las actuaciones de la tonadillera, consiguió llamar su atención y enamorarla y comprometerse en matrimonio.
Por supuesto la familia del joven se opuso rotundamente a esa relación. La fama que María Antonia tenía como tonadillera de los teatros de la corte, repleta de toda clase de aventuras, fue la causa de que la rechazaran, por lo que la pareja optó por casarse en secreto, llegando incluso a falsificar los documentos que se les exigían para el enlace.
La celebración del matrimonio tuvo lugar en Madrid, el día 10 de Marzo de 1780, en la parroquia de los cómicos.
Lamentablemente el matrimonio duró solamente un mes. El motivo de la separación es otra incógnita en la vida de “La Caramba”. Unos opinan que el causante de la ruptura fue él, otros dicen que ella, pues su carácter libertino la alejaban de la sumisión y austeridad de la esposa tradicional, haciendo que el matrimonio fuera para ella una condena.
Así, La Caramba volvió a aparecer en los escenarios, más bella y voluptuosa que nunca, siendo considerada en 1785, cuando contaba treinta y cuatro años, la reina de la tonadilla que gozaba del favor del público. Su prestigio, gracia y pasión que mostraba en sus actuaciones la seguían manteniendo en un alto pedestal, tanto en Madrid como en la Corte.
Se cuenta que ese mismo año de 1785, cuando daba su paseo habitual por el Prado como cada tarde, estalló una tormenta terrible y la tonadillera entró a guarecerse en el convento de capuchinos de San francisco del Prado, en el momento en el que los feligreses se preparaban para la Semana Santa.
La entrada de La Caramba en el convento levantó murmuraciones entre los devotos y las beatas que allí se encontraban, considerando un escándalo que una mujer de “su clase” tuviera la osadía de entrar en aquél santo lugar. María Antonia permaneció en el convento mientras el religioso pronunciaba su sermón, y observaba con atención un cuadro de Lucas Jordán que representaba a la Magdalena. La visión de la Magdalena causó en ella tal impresión que se arrepintió de sus veleidades y juró regenerarse, juramento que llegó a cumplir, anunciando al llegar a su casa, a su madre con la que convivía, que nunca más volvería a los teatros.
Jamás regresó a los escenarios, ni acudió a las corridas de toros ni a los paseos por el Prado. María Antonia se convirtió en una beata, pasando a ser conocida como “la beata María Antonia”.
Se desprende de todos sus lujos y comodidades y cambia sus provocativos vestidos por un sayo basto y negro, viviendo en la más increíble miseria, y pasando los días entrando y saliendo de las iglesias.
Metida cada vez más de lleno en esta nueva vida, comienza a odiar su propia carne. Su rostro cambia bruscamente debido los frecuentes sacrificios y mortificaciones, y se hace irreconocible, debilitando su cuerpo hasta tal punto que enferma gravemente.
Presintiendo su cercano final, en 1878 hace testamento, declarando su matrimonio con Agustín Saumique y nombrando como albacea y testamentaria a su madre.
La historia de La Caramba ha prevalecido durante generaciones, siendo recordada en tonadillas, romances y canciones, llevada al teatro y al cine, hasta convertirla en leyenda.
Concha Piquer, con su inigualable voz, cantó su historia compuesta por los inimitables Rafael de León y Antonio Quiroga. Fue grabada en 1963.
Fuente de Datos:
*María Antonia La Caramba – Antonina Rodríguez
*Gran Enciclopedia de Andalucía
“La Niña de Fuego”, fue el mayor éxito de Manolo Caracol. En ella un hombre, cabal, sensato, y tal vez algo entrado en años, se enamora de una joven que se dedica a la vida alegre y le ofrece sacarla de ese mundo, y darle protección y una vida estable a cambio de su amor. Con letra y música de los maestros Quintero, León y Quiroga, fue grabada en 1944 y sería incluida en la película Embrujo, que rodó junto a Lola Flores en el año 1947.
"La Niña De Fuego"
La luna te besa Tus lágrimas puras Como una promesa De buenaventura. La niña del fuego Te llama la gente Y te están dejando Que mueras de sed.
Ay, niña de fuego, Ay, niña de fuego.
Dentro de mi alma Yo tengo una fuente " Pa" que tu culpita Se incline a beber. Ay, niña de fuego, Ay, niña de fuego.
Mujer, que llora y padece Te ofrezco la salvación, Te ofrezco la salvación, y el cariño ciego.
Soy un hombre bueno Que te compadece. Ay, ay, ay, ay, Vente conmigo, Niña de fuego.
"Torbellino de Colores No hay en el mundo otra flor Que el aire mueva mejor mejor Que se mueve Lola Flores."
(José María Pemán)
Puedes descargarla (Lola Flores fue además una excelente recitadora de poemas. En 1967 graba un disco con poemas de Rafael de León. De entre ellos sobre sale “Requien por la muerte de García Lorca”.)
Cuando la música habla y se convierte en un amasijo de revueltas de manos, de baile ondulante, de volantes que tornan en claveles, y forman un conjunto de embrujo embriagador, solamente hay un nombre que puede regalar tanga magia: Lola Flores.
Dolores Flores Ruiz, más conocida como Lola Flores, abrió los ojos al mundo en el número 45 de la calle Sol, en el gitano barrio de San Miguel, en Jerez de la Frontera (Cádiz), un 21 de Enero de 1923, y se podría decir que Lola comenzó a bailar ya en el vientre de su madre. Su infancia, de extrema pobreza y relativa miseria, vino acompañada de la música, tal vez para dar un poco de alegría a su gitano corazón.
Desde muy pequeña captó todo lo que se cantaba y bailaba en la taberna de su padre, Pedro Flores “El Comino”, y a los doce años ya era conocida en todos los ambientes flamencos de Jerez, cantando las coplas de Concha Piquer y Estrellita Castro. Contaba una edad de quince años cuando Manolo Caracol la contrató y la tuvo durante varios meses en la compañía que regentaba.
Con dieciséis años, en 1939, debutó en el Teatro Villamarta de Jerez, en el espectáculo “Luces de España”. Lola Flores cantaba “Bautizá con manzanilla”. Decidido a complacer a su hija en su formación como artista, Pedro Flores vendió la taberna de Jerez de la Frontera y se trasladó con toda su familia a Sevilla y después a Madrid, donde Lola conoció a figuras como Estrellita Castro, o al maestro Manuel López Quiroga, quienes la alentaron a seguir con su carrera.
A finales de los años 30, se presentó ante el director Fernando Mignoni, que estaba buscando una chica para el papel de una gitana para su película Martingala. Lola tuvo que recitar el poema Morena Clara y fue contratada en el acto. En ella hacía el papel de una gitana y cobró un sueldo de 12.000 pesetas. A partir de entonces emprendería su carrera artística entre el cine y la copla tras la guerra civil, trabajando en el espectáculo de Juan Carcellé, donde convirtió un gran éxito su copla “El Lerele”.
Ya con una merecida experiencia, montó su propia compañía, contratando para ello a Manolo Caracol, y preparando un espectáculo al que titularía “Zambra”. Juntos comenzaron una fructífera etapa y un turbulento romance. Igualmente en su compañía protagonizaría la película “Embrujo” en 1946, y “La niña de la Venta” en 1951. Estos éxitos la llevaron a ser conocida en el extranjero. Sin embargo tendieron a separarse a causa de un contrato millonario que les ofreció Cesáreo González para hacer unas películas en América, que él no quiso aceptar y ella sí.
Separada de Caracol popularizó “La Guapa de Cádiz” y “Copla y Bandera”, de los maestros Quintero-León y Quiroga. Sus grabaciones de discos también iban en aumento. Se comenzó a consolidar su carrera y canciones como “La Zarzamora” y “La niña de Fuego”, entre otras, eran conocidas en todos los lugares.
Miguel Morayta la dirigió en 1953 en “Pena, penita, pena”, en 1953, y en “Limosna de Amores”, en 1955. Hizo películas como “La Estrella de Sierra Morena”, con Cesáreo González, que además la llevó de gira a países americanos, en algunos de los cuales también rodó películas, algunas en coproducciones con México como “La Faraona”, en 1955. Con Miguel Zacarías rodaría en 1956 “Sueños de oro” y “Maricruz”. En 1962, rueda “El Balcón de la Luna”, junto a Carmen Sevilla y Paquita Rico, dedicándole además un considerable tiempo a sus espectáculos teatrales. En 1967 es “Una señora estupenda”, de Eugenio Martín, con la que consigue un premio concedido por el Sindicado Nacional del Espectáculo. Posteriormente rodaría “Truhanes”, o “Juana la Loca… de vez en cuando” ambas en 1983. Otras películas recordadas son “La hermana San Sulpicio” de 1962 “Casa Flora” de 1972 En la Expo de Sevilla rueda el corto “Sevillanas” en 1992 de Carlos Saura.
Actuó en el Madison Square Garden de Nueva York, y de ella se decía: «No sabe cantar, no sabe bailar, no se la pierdan»
Lola Flores se casó, en 1959 en el Escorial, con el guitarrista Antonio González “El Pescaílla”, siendo madrina de la boda Paquita Rico. El matrimonio tuvo tres hijos, Lolita, Antonio y Rosario A lo largo de su vida rodó más de una veintena de películas, innumerables canciones y viajó más de veinticinco veces a América. En 1962 recibió El Lazo de Dama de Isabel la Católica, y fue premiada con la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes.
Conocida allende los mares con el nombre de “La Faraona”, fue una de la las mujeres con más temperamentos, genio, embrujo y poderío en el mundo de La Copla.
Murió en su residencia de “El Lerele” el 16 de Mayo de 1995, a los 72 años de edad. Su hijo Antonio lo haría quince días después.
Ambos descansan juntos en el Cementerio de La Almudena de Madrid.
En 1992, rodó con Carlos Saura el video Sevillanas. Puro arte.
Con título inicial de ¡Ay pena, penita!, esta Farruca-Zambra fue compuesta por los maestros Quintero, León y Quiroga para la cantante, hija de Manolo Caracol, Luisa Ortega, para su espectáculo “La Copla nueva”, y que fue estrenado en 1951.
En 1953, fue interpretada por Lola Flores en su película “Pena, penita, pena”, que fue dirigida por Miguel Morayta, y que obtuvo un rotundo éxito en el mundo entero. Posteriormente Lola la grabaría en tres versiones.
A partir de de que la grabara Lola Flores, pasaría a llamarse ¡Ay pena, penita, pena!Esta que os traigo fue grabada para La voz de su amo en 1957, pasando a llamase ¡Ay pena, penita, pena!
En ella siente el lamento amargo, sin llegarse a conocer el motivo, de una mujer ante la ausencia de su amado.
¡Ay Pena, Penita, Pena!
Si en el firmamento poder yo tuviera, Esta noche negra lo mismo que un pozo, Con un cuchillito de luna lunera, Cortaría los hierros de tu calabozo.
Si yo fuera reina de la luz del día, Del viento y del mar, Cordeles de esclava yo me ceñiría Por tu libertad.
¡Ay, pena, penita, pena, pena!, Pena de mi corazón, Que me corre por las venas, pena, Con la fuerza de un ciclón. Es lo mismo que un nublao De tiniebla y pederná. Es un potro desbocao Que no sabe dónde va. Es un desierto de arena, pena, Es mi gloria en un penal,¡Ay, penal! ¡Ay, penal! ¡Ay, pena, penita, pena!
Yo no quiero flores, dinero, ni palmas, Quiero que me dejen llorar tus pesares Y estar a tu vera, cariño del alma, Bebiéndome el llanto de tus soleares.
Me duelen los ojos de mirar sin verte, Reniego de mí, Que tienen la culpa de tu mala suerte Mis rosas de abril.
¡Ay, pena, penita, pena, pena!, Pena de mi corazón, Que me corre por las venas, pena, Con la fuerza de un ciclón. Es lo mismo que un nublao De tiniebla y pederná. Es un potro desbocao Que no sabe dónde va. Es un desierto de arena, pena, Es mi gloria en un penal,¡Ay, penal! ¡Ay, penal! ¡Ay, pena, penita, pena!
Lola Flores
(Carátulas discos de LuisaOrtega Y Lola Flores)
Dejo un enlace de ¡Ay pena, penita pena,! interpretada por Luisa Ortega y un fragmento de la película de Lola Flores
(Esta entrada está hecha con mucho cariño una gran Dama: América)
Ay 13, 13 de Mayo Cuando me encontré contigo Ay, tus ojos de manzana Y tus labios de cuchillo Y las nueve, nueve letras De tu nombre sobre el mío Que borraron diferencias De linaje y apellio.
Bendita sea la mare La mare que te ha pario Que solita se quedo Para darme a mi un jacinto Que alegraba sus jardines Dios de gloria para el mío.
Quieres que vaya descalza Yo me iré por los aminos. Quieres que me abra las venas Para ver si doy contigo. Haré lo que se te antoje Lo que mande tu capricho Que es mi corazón cometa Y en tu mano esta el ovillo Que es mi sinrazón campanas Y tu voluntad sonio.
Ay 13,13 de Mayo Cuando me encontré contigo.
Por tu querer vida mía Voy borracha de cariño Yo te quiero con el alba Y de noche junto al trigo.
Al atardecer te quiero Cuando se callan los niños, Madrugada, tarde y noche Por los siglos de los siglos.
Ay 13, 13 de Mayo Clarín de amor y de olvio Por la sangre me corrió Un toro de escalofrío Que dejo mi alma clavada En la plaza del suspiro.
Quieres que vaya descalza Yo me iré por los caminos. Quieres que me abra la venas Para ver, si doy contigo Haré lo que se te antoje Lo que mande tu capricho Que es mi corazón cometa Y en tu mano esta el ovillo Que es mi sinrazón campanas Y tu voluntad sonio.
Ay 13, 13 de Mayo Cuando me encontré contigo.
(Concha Piquer)
Esta mismo tema fue interpretada por la incoparable Lola Flores en una de sus películas. (video)
Ramón Perelló y Ródenas, letrista, músico y poeta fue un pionero de la Copla. Sus letras llegaron ser musicadas por grandes como Monreal, Mostazo y Montorio. Su obra se enmarca en la modalidad de “canción andaluza” dentro de la corriente de andalucismo de los “Poetas del 27”.
(Ramón Perelló) Hijo de Ramón Perelló García, y de Virtudes Ródenas Berenguer, nació a las ocho de la mañana del 11 de Octubre de 1903, en la casa número 29 de la calle Bailén, en La Unión, (Murcia), aunque raramente era conocida esta fecha por sus allegados, pues no era él propicio a declararla.
Sus orígenes humildes, (su padre obrero y su madre ama de casa), no impidieron que ingresara en el Seminario de San Fulgencio de Murcia, en los años de 1916 a 1919, donde estudió Humanidades y Latín, aunque desistió de realizar los cursos superiores de Filosofía y Teología que le obligaba el presbiterado. No obstante, durante toda su vida conservó un gran sentimiento religioso que tan solo logró superar su vocación poética. Durante sus estudios sobresalió en Historia Universal y Canto.
Desde muy pequeño sintió una gran pasión por el mundo del espectáculo, pasión que nació al asistir a los espectáculos de alguna compañía de saltimbanqui, que armaban sus carpas circenses en su pueblo natal. Esta inquietud por el mundo del espectáculo, unida al rigor represivo que vivía en el hogar familiar, una vez de regreso del Seminario, hizo que en 1920 se trasladara a Madrid enrolado en la compañía del Circo Royal Villani, en donde se desarrolló como poeta y letrista de temas folclóricos andaluces, (también acunaba esta afición desde pequeño cuando escuchaba los cantes mineros de La Unión), y le introdujo en el mundo bohemio de la capital.
Esta época fue denominada por el propio Perelló como “dorada bohemia madrileña”. En ella se entregó de lleno a su pasión por la música popular y figura como autor de diversos espectáculos de variedades basados en ella, como “María de los Dolores” y "La Novia del Cante”, protagonizados por Estrellita Castro.
En 1930 se asocia con el músico sevillano Juan Mostazo Morales, y crea su primer gran éxito en forma de pasodoble: “Mi Jaca”, que sería estrenada en 1933 en el Coliseum de Madrid por Estrellita Castro. Posteriormente se harían popularmente famosos otros temas como “Échale guindas al pavo”, “Los Piconeros”, “Falsa Monea” o “La bien Pagá”.
Contaba solamente treinta años cuando conoció las claves del éxito y se adentró de lleno en el mundo de la copla en compañía de Juan Mostazo, con quien hacía un estrecho tándem.
Con la llegada del cine sonoro en 1936, Perelló es figura requerida para componer las letras de las canciones de muchas de las películas (de algunas de las cuales también escribió sus guiones) que se creaban; como “Morena Clara”, que se estrenó antes de la Guerra Civil, en el 5º aniversario de la Segunda República protagonizada por Imperio Argentina, y que llegó a cantar a lo largo de su carrera varias de sus canciones, grabadas en los estudios de Berlín.
Al estallido de la Guerra Civil, Ramón Perelló se identifica con el sector anarquista enarbolando la bandera rojo y negra del anarquismo. Esto supuso un riesgo para su carrera, por lo que abandonó Madrid y regresó a su tierra, donde se proclamó como uno de los poetas oficiales del anarquismo, y manifestando su talento literario como ferviente activista político, componiendo, y escribiendo para periódicos, reafirmando así su aversión antifascista.
En el año 1938, y en plena Guerra Civil, intervino como autor en una de las películas españolas producidas por el Estado Alemán y rodada por artistas españoles. Se trataba de “Carmen la de Triana”, una adaptación de la “Carmen” de Merimée, protagonizada por Imperio Argentina y dirigida por Florián Rey. Ese mismo año de 1938, el tándem que formaba con Juan Mostazo se vería trágicamente truncado por la muerte de éste victima de de un ataque de uremia, provocando uno de los momentos más amargos del poeta, y poniendo fin a una asociación artística que prometía un fututo fructífero. Por otro lado, tras la victoria de Franco y su conocida dedicación a la causa antifascista, sufrió los duros golpes de la represión. El nuevo régimen lo detuvo y lo encarceló durante cinco años como preso político en las prisiones de Yesería y de Carabanchel.
A partir de entonces su vocación creativa se hizo imparable, tanto como poeta, como compositor musical, componiendo la música para sus propios versos y para las letras escritas por otros artistas. Hay en su haber más de 700 obras registradas, además de varios libros de poesías aún inéditos.
Tras salir de la cárcel en 1944, colabora con el maestro Genaro Monreal y ambos trabajan en los espectáculos “Filigranas” (1945) “Melodías de España” (1947) y “Alrededor del mundo” (1948), con Carmen Morell y Pepe Blanco. Igualmente Ramón Perelló continuaría realizando espectáculos a lo largo de toda su productiva vida. Durante los años de la posguerra, Perelló colaboró en la música de películas como “La Niña de la venta” (1951) y “La Estrella de Sierra Morena” (1952), con Lola flores a la cabeza del reparto, pero su lanzamiento definitivo en el cine sería en 1953 con la película “El pescador de coplas”, con Antonio Molina como voz y protagonista, para la cual realizó, además de algunas de sus canciones, el guión. En 1954 compuso la música de las películas “Amor sobre Ruedas” y “Castañuelas”, con Carmen Morell y Pepe Blanco. En 1955 colaboró nuevamente con Antonio Molina en la película “Esa voz es una mina”, y la canción “Yo soy Minero”, y “Cruz de Mayo”, dirigida por Florián Rey y protagonizada por Marujita Diaz. En 1956 estrenaría, también con Florián Rey y Marujita Díaz “Polvorilla”, y con Antonio Molina “El Piyayo”, y “La hija de Juan Simón”. En 1957 “El Cristo de Los Faroles”, también con Antonio Molina. En 1961 colabora en “Puente de coplas”, igualmente con Antonio Molina y Rafael Farina. En 1965 rueda “Mi canción es para ti”, con Manolo Escobar como protagonista y con Angel de Andrés y Rafael Aparicio.
Ramón Perelló realizó además de las aquí mencionadas otras muchas composiciones musicales, poéticas y teatrales, y con otros muchos artistas, tales como Manolo Caracol o Juanito Valderramas. Sus canciones han sido llevadas al cine actual de la mano de Pedro Almodóvar o Fernando Trueba. Su sueño era rodar una película que se llamaría “Taranta”, protagonizada por auténticos mineros de las minas de La Unión, pero esta obra nunca llegó a verse realizada.
Ramón Perelló murió el 29 de Julio de 1978. Sus restos descansan en el Cementerio de La Almudena de Madrid.
El tronío, la guapeza, la solera, y el embrujo de la noche sevillana, no lo cambio por la gracia cortijera y el trapío de mi jaca jerezana. En su trono soy el rey de Andalucía, con espuelas de diamantes en los pies. Y luciendo por corona la alegría y luciendo por corona la alegría y el empaque del sobrero cordobés.
Mi jaca galopa y corta el viento cuando pasa por El Puerto caminito de Jerez. La quiero, lo mismo que a la gitana que me está dando tormento por culpita del querer. Mi jaca galopa y corta el viento cuando pasa por El Puerto caminito de Jerez.
Son sus patas un repique de palillos si en el campo corre, trota y galopea. Y sus crines le relumbran con el brillo de la estrella que en el cielo se cimbrea. A su paso, con el polvo del sendero galopando para mí forma un altar, que ilumina el resplandor de los luceros que ilumina el resplandor de los luceros y que alfombra la emoción de mi cantar.
Mi jaca galopa y corta el viento cuando pasa por El Puerto caminito de Jerez. La quiero, lo mismo que a la gitana que me está dando tormento por culpita del querer. Mi jaca galopa y corta el viento cuando pasa por El Puerto caminito de Jerez.
(Estrellita Castro)
Os dejo aquí un enlace de "Mi Jaca" versionada en las voces de Jonás Campos y Vanessa Morales, extraído del certamen "Se llama Copla".
Fuente de Dato: *"Ramón Perelló Ródenas - La Unión (Francisco J. Ródenas Rozas - 2008)
Dolores La Golondrina - Isabel Pantoja Descarga Aquí
(Flores Rojas)
Dolores La Golondrina fue compuesta por Quintero-León y Quiroga para el estrenó Juana Reina en su espectáculo Coplas de Rosa Pinzón, estrenado el 22 de febrero de 1961 en el Teatro Álvarez Quintero de Sevilla.
Hoy os traigo el mismo tema pero en la voz de Isabel Pantoja, incluido en su LP “La Canción Española”, grabado en 1990.
Dolores La Golondrina narra la historia de una mujer que se enamora de un “don Juan” de la época, que le provoca celos mortales desde el primer momento, pues de sobra sabe ella que un día u otro acabará en brazos de otra.
Y es lo que sucede posteriormente.
Dolores la Golondrina sufre de celos antes de tener motivo, tan sólo por presentimiento, y posteriormente hechos realidad sus miedos, los celos continúan devorándola.
Dolores La Golondrina
Dolores la Golondrina,
Lloraba por las esquinas
En la turbia madrugá;
Por mò de los negros celos,
Sabiendo que te camelo,
Me tienes desampará.
Y quien te manda se tan celosa,
Dice por chuflas el "ruiseñó"
Con esa cara que es una rosa
Yo no tendría ningún temó.
Bajo la luz mortecina
Que desgranaba un faró,
Cantaba la Golondrina.
De que me vale tene los cliso,
S'entraña mía, como luceros
De qué me sirven mis negros riso,
Si me maltratas como un negrero
Martirio, reja y cordele,
No tienen comparación
Con tanto como me duele
De celos el corazón.
Veneno que tu me dieras,
Tomara de medicina
Viviendo de esta manera
La muerte es el bien que espera
Dolores, ay, mi Dolores,
Dolores la Golondrina.
Dolores la Golondrina,
Se ha vuerto una rosa fina,
Orgullosa y perfumá...
Por mo de los negros celo,
Tendió el ruiseñor el vuelo
Y verlo no quiso mà.
Y en las tinieblas de aguardiente,
Igual que un loco pronto se hundió;
Noche tras noche lo ve la gente
Hablando a solas con su doló.
Y en medio de su neblina,
Bajo la luz de un faro
Lloraba la Golondrina.
De que me vale quererte tanto, si ya,
Serrano, no estás conmigo;
Igual me acuesto que me levanto,
Pues estos celos son mi castigo.
Martillo, clavo y puñales,
No tienen comparación,
Con estas ducas mortales
Que muerden mi corazón.
Me acosan como a la fiera
Tus clisos por las esquina…
Quisiera, cuando me muera,
Tenerte a mi cabesera…
Por regla general la copla, el toro y la poesía forman parte de un todo con el que se manifiestan historias de amores, generalmente con un triste o trágico final, generalmente, amores inconfesables. Otro de los elementos que tienen especial cabida en la trama de estas coplas son los celos, el mayor dolor que puede sentir la mujer en las cosas de los amores.
Llega a sentirse al toro como metáfora de los celos, pues al igual que el toro es capaz de matar al hombre, los celos rompen la vida de la mujer.
“Con divisa verde y oro”narra la historia de una mujer ganadera, en este caso de Salamanca y ya entrada en la madurez, a la que acude a pedirle que sea su madrina (mujer ganadera y pudiente que se hace cargo de proporcionarle todo lo que esté en su mano para facilitarle su sueño) un jovenzuelo, para así llegar a ser torero.
El joven, en su pasión por conseguir sus anhelos, le llega incluso a prometer matrimonio, ilusionando a la dama solterona, que de lleno se ilusiona y se enamora.
Sin embargo, cuando consigue ser una gran figura del toreo, se encandila con una jovencita, adecuada a su edad, a la que ronda de amores.
Despechada y dolida, la madrina rehúsa a la prometida petición de matrimonio, herida de celos y humillación, siendo sus mayorales, conscientes de su sufrimiento, los que con sus coplas, la animan a superar a ese toro-celos de agonía, coplas que a ella la hacen más conscientes de la dura realidad y la hieren aún más profundamente.
Por su puesto y como no podía ser de otra forma, el romance está compuesto con la letra de Rafael de León y de Antonio Quintero, engalanado con la música de Manuel Quiroga.
Concha Piquer incluyó este romance en su espectáculo “Salero de España”, que realizó en 1953. Posteriormente, en 1954, lo grabaría en disco de vinilo.
Dolores Parrales Moreno “La Parrala”, nació en Moguer, Huelva, en 1845. Inició su andadura por el cante en un café cantante existente en la Plaza del Marqués de Moguer, pero su formación artística la realizó en Sevilla, consiguiendo la fama en el café Silverio de la capital andaluza.
Contrajo matrimonio con el guitarrista Paco de Lucena, uno de los principales maestro de la guitarra andaluza, y ambos actuaron en París, en 1889.
En 1884 lo hizo junto a otros cantantes de la época, entre ellos “La Macarrona”, durante una larga temporada en el café cantante de la Plaza de La Marina de granada, cosechando grandes éxitos y reconocida fama, haciendo de ella una de las más enciclopédicas cantaoras que ha tenido el flamenco.
Fue una mujer bella y de gran hermosura, con un atractivo que atraía irremediablemente a los hombres, y no sólo por su belleza, sino por su actitud ante la vida: se burló de todo y de todo se rió, no tomándose jamás nada en serio, ni el matrimonio. Jugó con los hombres lo mismo que jugó con la vida.
Todo esto hizo que pronto se convirtiera en leyenda.
Extraordinaria cantaora de seguiriyas, serranas, soleares y fandangos de su tierra natal, se dice de ella que fue la mejor y más fiel transmisora de los cantes de Silverio. Esto bastaría para merecer la gloria que se le ha ocultado. Fue además maestra de Antonio Silva “El Portugués”.
La Parrala es considerada la cantaora más general que se ha conocido hasta ahora. Además tenía predilección por los cantos machunos y sobre todos prefería nada menos que los de Silverio Franconetti: que por estar dotada de una facilidad pasmosa, cantaba por serranas, seguiriyas, livianas, cañas, polos y todos los cantes grandes por soleares.
Llegó a ser ídolo de todos los públicos de España. Con un salero sin igual cantaba la “canción del sereno” y “el pregón del pescaero”, preciosas canciones perdidas por falta de artistas que la ejecuten.
Xandro Valerio, moregueño, y Rafael de León, cuentan que, impresionados por las historias que de ella se contaban, le dedicaron un poema, mezcla de las vidas de Dolores y de su hermana Trinidad, que también trinfó en los cafés cantantes, y a la que se le atribuía adicción al vino. Al poema puso música Manuel Quiroga, naciendo así la copla de "La Parrala".
Posteriormente la inmortalizaría Concha Piquer en la película "Me casé con una estrella".
Dolores Parrales Moreno, "La Parrala", murió en 1915, en Sevilla, junto a su amigo y compañero Fernando el de Triana, autor del libro "Arte y Artistas Flamencos".
Federico García Lorca, en el “Poema del Cante” escrito en 1921 le dedica la tercera de las “Viñetas flamencas”, titulada “Café cantante”.
Lámparas de cristal
y espejos verdes.
Sobre el tablado oscuro,
la Parrala sostiene
una conversación
con la muerte.
La llama
no viene,
y la vuelve a llamar.
Las gentes
aspiran los sollozos.
Y en los espejos verdes,
largas colas de seda
se mueven.
LA PARRALA
(Letra de León y Valerio - Musica de Manuel Quiroga)
Bibliografía: “Artes y artistas flamencos” / Fernando el de Triana – Gran Enciclopedia de Andalucía.
Os dejo que disfrutéis con este estracto de la película "Me casé con una estrella"
protagonizada por Concha Piquer, y filmada en Argentina, en 1951 cantando "La Parrala".